Si quieres venir a mí, ven
pero yo nada te ofrezco.
No busques en mí, nada encontrarás;
mi alma, desierto para los sueños
y oasis ante la muerte
no ha sido creada
para cobijar tu esplendor
y mis torpes intentos de acariciar, de amar,
pueden rasgar tus alas de mariposa.
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