Me quedaré mientras el nido
no sea jaula ni desierto,
aunque en la jaula no haga frío
y afuera sea invierno.
Me quedaré sino tengo que quedarme
y hay agua, comida, palabra y lecho.
Te quedarás sino tienes que quedarte
y tu amor ve en mi un hogar completo.
En la cárcel las puertas tienen rejas
sólo hambre florece en el desierto.
En el nido a veces hace frío,
a veces hay hambre,
no es perfecto.
Pero las puertas están abiertas:
Nos quedaremos
sino tenemos que quedarnos
pero la presencia del otro
convierte en hogar
cualquier lugar del universo.
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