Si yo pudiera fabular mi vida,
si con sólo borrar un renglón
el error ya no fuera.
Pero es imposible,
pues, aunque de alguna manera
tenemos la posibilidad de escribir
en el libro de nuestro destino,
lo que escribimos no podemos borrarlo,
y nuestras palabras se mezclan
con las de los otros
que también quieren escribir.
Se mezclan las palabras
en absurdo galimatías,
en terrible confusión.
El libro del destino
es una historia que tratan de escribir
millones de manos:
cada una de ellas sin dar importancia
a lo que escriben otras,
salvo cuando ya es tarde
y su fábula fue trastocada.
¿Cómo querer que la vida
no sea confusión y absurdo?
¿Cómo querer que la vida
no sea absurdo y confusión ?
¿Cómo querer que el absurdo
no sea confusión y vida?
¿Cómo…
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