Era la flor más hermosa que había visto, aunque no sabía decir en que consistía aquella hermosura que la hacía parecer un sueño.
- Gracias le dijo a él, es el regalo más hermoso que me han dado y no es que sea la primera vez que me regalan flores, pero jamás había visto unas así. ¿Dónde las conseguiste?
- ¿Dónde? No me lo va a creer pero la primera vez que la vi, usted le estaba sonriendo a un niño, aquella sonrisa se quedó dentro de mí, me iluminó con el resplandor de una súper nova y luego se hizo semilla, y de esa semilla brotó un campo de flores, brotó allí dentro de mí, como un sueño, y aquellas flores comenzaron a crecer.
Días después, al bañarme, noté algo extraño en mi pecho, era como la punta de una flor, pero claro pensé que aquello era una locura, también pensé en ir al médico pero al final opté por aguardar y ante mi asombro, pocos días después no tuve dudas, lo que había brotado de mi pecho era una flor y cuando la vi en la plenitud de su hermosura la arranqué y se la traje, nunca me ha gustado arrancar las flores pero algo dentro de mí me decía que la flor lo deseaba, ella quería que la arrancara y se la regalara para estar junto a usted.
- Ahora entiendo porque parece un sueño ¡Lo es! Sabe, ya no se cuál regalo es más hermoso, si la flor o la historia que inventaste acerca de su origen.
- Pero es verdad, se lo juro, yo no he inventado nada.
- Eres el embustero más hermoso que he conocido, ¡Gracias! - Y sobre la mejilla de él depositó un beso para luego marcharse.
Esa noche él sintió que aquel beso se hacía semilla dentro de si y días después experimentó un extraño cosquilleo en su estómago producto del aletear de cientos de mariposas que brotaron de la semilla - beso y se sintió feliz al sentir que su interior era un campo de flores cubiertas de mariposas. Y una de aquellas mariposas deseo llegar al cielo, extendió sus alas y comenzó a ascender, otras le siguieron y cuando él despertó encontró su cuarto lleno de ellas.
Días después ella lo encontró esperándola a la entrada de su lugar de trabajo, en las manos llevaba una caja, se la entregó y cuando ella lo abrió una bandada de mariposas comenzó a revolotear en torno suyo.
- Siempre estarán a tu lado
- Son extrañas, parecen un sueño igual que la flor que me regalaste. A propósito no sólo no se ha marchitado sino que parece que siguiera floreciendo.
- Ya se lo dije, broto de mi interior y la semilla de la que surgió fue el resplandor de su sonrisa y mientras su sonrisa me habite esa flor vivirá.
- ¿Y las mariposas? ¿También brotaron de mi sonrisa?
- No, brotaron del beso que depositó en mi mejilla.
Ella soltó una carcajada.
- Eres un loco, debe ser fácil enamorarse de alguien como tú.
Y aquellas palabras fueron música para sus oídos y aquella música se hizo semilla y de allí brotaron un sin fin de pájaros, con la capacidad de canto del ruiseñor pero unas plumas color arco iris más hermosas que las del colibrí, que hicieron de su interior un lugar de vuelos y melodías.
Días después ella lo encontró esperándola a la entrada de su lugar de trabajo.
- ¿Ahora qué traes mi adorable embustero?
Él respondió con un silbido y una pareja de pájaros color arco iris se posó sobre los hombros de ella.
- No lo puedo creer, ¡Son tan hermosos! Te invito a comer a mi casa y allí me contarás la historia del origen de estos pájaros.
Llegó la cita, la comida estuvo estupenda - aunque ella no sabía cocinar y le sirvió bistec y él era vegetariano -, luego conversaron como dos viejos amigos y al final ella preguntó:
- ¿Cuál es el origen de los pájaros?
- ¿Recuerdas cuando dijiste que sería fácil que te enamoraras de mí? Pues esas palabras se hicieron melodía y esa melodía se hizo semilla; de esa semilla surgieron ellos.
- Espera un momento - dijo ella con voz triste - Yo nunca dije que sería fácil que me enamorara de ti, dije que debe ser fácil enamorarse de alguien como tu, pero yo estoy enamorada y sólo quiero ser tu amiga, nada más.
Él no dijo nada, las lágrimas humedecieron su rostro y aquellas lágrimas se hicieron semilla penetraron dentro de él, envenenaron el aire, se hicieron tempestad, una tempestad que lo arrasó todo. Los pájaros cayeron muertos, las flores se marchitaron, sólo las mariposas sobrevivieron pues arrancaron a mordiscos sus alas y escaparon a aquel aire envenenado por una expresión de desamor.
Ella se quedó estática, sin poder creer lo que sus ojos veían y él se marchó dejando tras de si un rastro de lágrimas, pájaros muertos, flores marchitas y mariposas sin alas.
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