Es mi maldición ser un ave fénix:
las otras aves se acercan a mí
seducidas por el resplandor
de mi único y flamígero plumaje
y una de las aves,
la más hermosa, la más osada,
decide enamorada volar a mi lado
pero lo único que realmente logra
es carbonizar plumas, alas y cuerpo,
volver por un momento su plumaje flamígero.
Y entonces mi dolor
me convierte en cenizas.
Pero como es mi maldición ser un ave fénix
quiéralo o no vuelvo a renacer
para luego carbonizar a otra ave
por el único pecado de intentar amarme.
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