No quiero hacer daño,
hay aspectos de mí
que causan heridas.
Inútiles advertencias,
esbozos de la geografía de mi alma
que no señalan con claridad los peligros.
Si decides navegarme
surcarás un mar traicionero
teniendo como carta marítima
los recuerdos de un niño
que alguna vez navegó por ese mar.
No vengas, aléjate,
la música que escuchas
son cantos de sirenas.
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