lunes, 30 de mayo de 2011

LA VERDAD DE LA BELLA Y LA BESTIA

Me elegiste por mi deformidad y no pese a ella.

Me elegiste no porque pudieras ver la belleza de mi interior

sino porque supiste analizar las ventajas de mi fealdad.

¡Sólo a un monstruo como yo

jamás dejará de asombrarle tu belleza!

Me elegiste no por la belleza de mi alma,

sino por que mi tristeza y mi soledad

te garantizaban un amor eterno e incondicional.

No elegiste al hombre que amabas,

no elegiste al hombre que te amaba.

Elegiste bien, pues lo único que querías era..

un esclavo.

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