Se que no debo decir te amo
en la primera cita,
se que no debo entregarlo todo
sin conocer al otro,
se que debo aprender el arte de la espera
para no vivir desesperando.
Pero las ganas de hallar a alguien
son más fuertes que mi saber,
el corazón palpita desbocado
así la lógica no le de permiso.
Mis amigos me dicen
que mi impaciencia
me guiará al camino de la soledad.
Lo más probable es que tengan razón.
Que debo dejar de buscar,
pues las ansias de la búsqueda
no me permiten ver al alcance de mi mano
eso que tanto deseo.
En eso de seguro no están equivocados.
Que la vida es una escuela
y debo aprender el arte de la paciencia,
a no ser tan afectivo dependiente,
a encontrar la felicidad dentro de mí.
En esas palabras hay sabiduría.
Pero soy lento para aprender,
por eso mi loco deseo
de pegar tus fotos en mi pared
para hablarles a ellas
y que me conteste el brillo de tu sonrisa,
de tus ojos, de tus labios húmedos
y no el eco de la soledad.
Me imaginó que sonríes al oír mis tonterías,
o piensas que estoy loco de remate,
si es así tienes razón,
puedo tener más años que vos
pero creo que en el fondo
tu eres la grande y yo el niño.
Sea como sea debo aceptar
que si lo que debo aprender en esta vida
es paciencia a la hora de entregar el corazón
soy el más tonto de la clase
y por culpa de tu belleza
estoy reprobando... con menos diez.
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