martes, 31 de mayo de 2011

UN ROBO CON ESTILO

Esta anécdota me la narró su propia protagonista durante la toma que la asociación de padres de familia hizo al Colegio La Libertad en mayo del 2001

Todo comenzó un 16 de junio, María Teresa Vásquez acababa de reclamar su sueldo mensual y se dirigía para su casa; antes de salir de la empresa guardó el dinero dentro de su ropa interior, no era su costumbre ni sintió una corazonada ya que en ningún momento pensó en lo que podría suceder sino lo hacía, simplemente lo hizo.

Salió de la fábrica y tomó el autobús, en la banca de atrás no había nadie y hacía allí se dirigió, poco después subió un hombre, se acercó a la banca de atrás y tomó asiento. Pasaron unos minutos y luego de cerciorarse de que nadie los observaba se acercó y la amenazó con una navaja.

- Sabe que parcerita, no vaya a dar visaje pero se baja de lo que tenga -.

María Teresa sintió como el miedo circulaba por su cuerpo pero del mismo temor saco valor.

- No mijo, ute si está muy de malas, vea si voy pa’ la casa en bus y no caminando es porque me regalaron el pasaje -.

El hombre la miró al rostro tratando de adivinar si mentía y...

- Entonces páseme el anillo.

- Ni siquiera es de oro pero con mucho gusto se lo doy para que no se vaya con las manos vacías -.

La mujer se quitó el anillo, un pedazo de lata que había comprado su hijo en un bus por quinientos pesos y que no valía ni doscientos; el hombre lo recibió y presuroso abandonó por la puerta de atrás el bus aún en movimiento y cuando el ladrón se perdió de vista...

- Auxilio, me robaron -gritó desesperada y la gente volteo a mirarla

- Señora ¿Qué le ocurre?

- Que me robaron señor, el sueldo de todo un mes de trabajo. ¿Y ahora qué voy a hacer? Tengo que pagar arriendo, servicios, mercado mi hija pronto cumple los quince y quisiera al menos regalarle algo ‘ dijo entre sollozos y la gente conmovida comenzó a acercársele.

- Cálmese señora - dijo un hombre viejo.

- Claro cálmese, cómo no es a uste al que le robaron, es muy fácil decirlo pero en la tienda no me van a fiar más y debo tres meses de servicio. No es que al caído caerle y claro nadie hizo nada por defenderme -.

La gente se sentía avergonzada, intentaban disculparse, explicaban que no se habían dado cuenta, que no tenían la culpa y de repente una señora alargó la mano y le dio un billete de cinco mil pesos y aquel gesto se propagó como una epidemia y aunque nada fue tan generoso como aquella señora todos los pasajeros aportaron algo, al final María Teresa Vásquez recibió 28.350 pesos y el hombre que le robo lo único que se ganó fue aquel anillo que no valía ni doscientos.

Dado en Medellín el 8 de agosto del 2001.

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