lunes, 30 de mayo de 2011

LOS CUERDOS NO DEBERÍAN ENAMORARSE

Esos seres cuerdos, sensatos y mesurados,

que son capaces de dejar fluir

sus sentimientos a cuentagotas,

que hacen inventario de que hechos

ameritan o no una sonrisa,

pues reír sin razón o por tonterías

es arrugarse prematuramente la cara.

Esos seres equilibrados,

que no hieren el silencio con estridentes carcajadas,

ni lloran compulsivamente,

sólo lo necesario para no parecer insensibles.

Esos seres no deben enamorarse,

pues el amor es locura y delirio.

Porque cuando se enamoran:

o se traicionan a si mismos,

riéndose a carcajadas

por motivos no inventariados,

llorando cual Magdalena,

sintiendo sin calcular los límites.

O se traicionan, o siguen siendo los mismos:

riendo con inventario,

llorando sólo lo necesario,

dejando fluir, a cuentagotas, los sentimientos.

Recortando el amor

para que coincida con el molde

de su equilibrio, de su cordura,

sin importarle que para hacerlo

haya que cortarle las alas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario