Cambiar por otro no es una razón
la única razón para cambiar
es por uno mismo
para uno mismo.
Alguna vez quise ser amado
y acepte cambiar
para que ese sueño fuera posible
logré que sus ojos
miraran enamorados
logré encerrar sus labios
en un beso.
Pero esa mirada, ese beso
no eran para mí
sino para esa imagen
que yo había creado
de acuerdo a los sueños de ella.
La opción era:
perderla a ella o perderme a mí
No fue difícil elegir
me había convertido en un extraño
para mí mismo
y sabía muy bien
quien era ella.
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