lunes, 30 de mayo de 2011

MUJER – HOGAR

Busco un hogar

de muros de piel,

donde pueda vivir mi amor

arrugado por los años,

herido por la rutina

Un hogar que busque

mis muros de piel

para refugiar su amor:

arrugado, herido pero vivo.

Encuentro caravensallos

palacios sin columnas,

construcciones endebles unas,

asfixiantes otras.

No puedo ser hogar

de quien no es hogar para mí.

Nómada solitario antes que prisionero,

rechazo piel que se hace reja

en vez de hacerse muro.

Prefiero el frío libertario

a la opresión tibia,

prefiero la soledad más no la busco.

No tengo miedo a echar raíces

pero sólo si he de ser árbol florecido,

no un árbol cuyos únicos frutos

son los cadáveres descompuestos

de sus sueños ahorcados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario